El PLAN ESPECIAL  podrá en determinados casos proponer mejoras en la regulación funcional de Ciutat Vella que ayuden a la gestión del espacio urbano, integrando la calidad de vida de los vecinos, el potencial económico de la zona y el valor patrimonial. Las propuestas irán encaminadas a equilibrar las descompensaciones que se producen entre estas tres maneras de entender Ciutat Vella.

Las líneas de acción proponen la potenciación del uso residencial, la integración de la actividad económica de acuerdo a criterios de sostenibilidad (económica, ambiental y social) y la posible implantación de equipamientos y dotaciones atendiendo a las necesidades de los barrios de Ciutat Vella.